Justicia Europea

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La justicia europea vuelve a decidir el futuro de los hipotecados
españoles: cláusula de vencimiento anticipado

 

La Justicia Europea se ha pronunciado en Sentencia de 26 de marzo de 2019
sobre las cuestiones prejudiciales que versaban en torno a la conocida cláusula
de vencimiento anticipado, fundamento de unos 15.000 procedimientos de
ejecución hipotecaria vivos en nuestro país. La repercusión de esta resolución
es por tanto crucial para miles de familias nacionales. Sin embargo, la
esperada solución va a dilatarse en el tiempo, puesto que el alto Tribunal deja
tantas certezas como incógnitas.
Con rotundidad el Tribunal de Justicia de la Unión Europea informa a nuestros
Juzgadores nacionales que no es conforme al Derecho de la Unión declarar la
nulidad parcial de una cláusula abusiva, la cláusula es o no abusiva, pero no
puede serlo parcialmente. En este sentido responde a la primera cuestión
planteada por nuestro Tribunal Supremo, evitando de este modo, la integración
o modificación de las cláusulas declaradas dañinas para el consumidor. No
obstante lo anterior, continúa el Tribunal que en aras a evitar que el préstamo
se convirtiera en inmediatamente exigible por la anulación de la cláusula con el
consiguiente perjuicio al consumidor hipotecado, si el juez nacional considera
que no puede subsistir el contrato sin la cláusula declarada nula y estima
que el procedimiento de ejecución hipotecaria es más beneficioso que el
de ejecución ordinaria, podrá éste aplicar el derecho supletorio, en este
caso, el artículo 693, apartado 2, de la LEC, que permite declarar el
vencimiento anticipado de tales contratos en caso de impago por parte del
deudor de, al menos, tres mensualidades. Por el contrario, si los órganos
judiciales españoles llegan a la conclusión de que los contratos de préstamo
hipotecario pueden subsistir sin las cláusulas abusivas controvertidas, deben
abstenerse de aplicar dichas cláusulas, salvo que el consumidor se oponga
a ello, en particular en el caso de que éste considere que le es beneficioso el
procedimiento de ejecución hipotecaria frente a la ejecución ordinaria.  En la
primera opción los procedimientos de ejecución continuarían siempre que se
hubiesen producido tres impagos. En el segundo caso, se archivarían salvo
que el consumidor prefiriese su continuación.
Tras dichas conclusiones la pelota vuelve a estar en el tejado de los Tribunales
españoles con la única seguridad de que en ningún caso se puede perjudicar la
posición sustantiva o procesal del consumidor europeo.